Sri Tirumalai Krishnamacharya.

Mucho se desconoce acerca de cómo transcurre la existencia de Krishnamacharya, ya que fue un hombre humilde que sólo vivía en el presente. Después de las insistencias de su hijo Desikachar, escribió algunas historias sobre su vida. Todo lo que podemos decir es que, a mediados de la segunda década del siglo XX sintió la urgente necesidad de viajar a los Himalayas en busca de instrucciones espirituales. Allí conoció a su gurú Rama Mohan Brahmachari, con quien estuvo siete años y medio. Junto a su maestro profundizó en los estudios de los Yoga Sutra, que constituyen la plataforma filosófica del Ashtanga Yoga. En este período también memorizó otros escritos y el “Yoga Karunta”, en el que se educa por medio de la transmisión oral. Este último es un pergamino esencial en la historia del yoga que supuestamente fue escrito y reescrito en hojas de plátano. Es precisamente en este documento donde se apuntala el método en el cual se despliegan las técnicas relacionadas con las Asanas, Vinyasas y Bhandas del “Ashtanga Yoga de Mysore”. Krishnamacharya se marcha del lado de su gurú en 1926 para consagrarse a la exploración del Yoga Karunta. Después de una búsqueda incesante, encuentra la documentación deseada en la Biblioteca de la Universidad de Calcuta. Lamentablemente, al descubrir el tesoro, se dio cuenta de que el libro estaba deteriorado y corroído por las hormigas y el paso del tiempo. Dolorosa es la aceptación de que Krishnamarchaya no fuese capaz de protegerlo.

Karunta significa “agrupación” y se cree que este manuscrito reunía las secuencias de las Asanas tal y como se practican hoy en día. El “Yoga Karunta” se le acredita al sabio Vamana Rishi que vino a la Tierra cuando el Ashtanga Yoga se encauzaba rumbo a la oscuridad. Al respecto, se dice que Vamana Rishi encarnó para cumplir con la misión de iluminar y proteger el sistema de Ashtanga Yoga, que le fuera transmitido directamente por Vishnu, mientras él permanecía en el vientre materno. La leyenda continúa y declara que después de 9 meses de embarazo, Vamana aún no había terminado su educación y que se negó a salir del útero hasta completar su adiestramiento de Ashtanga Yoga.
Para ejecutar las asanas correctamente, se debe integrar el sistema de Vinyasa, respiración y coordinación de movimientos.
El propósito de la purificación interior del Vinyasa es armonizar la respiración y la circulación durante la ejecución de asanas. El cuerpo se calienta a una temperatura óptima para que, limpie y diluya las toxinas en la sangre. Este proceso hace que la sangre fluya óptimamente y con ímpetu. Por lo tanto, los Vinyasas, en coordinación con la respiración activan el flujo de la circulación y la expulsión de las toxinas. Por otro lado, los bandhas, mitigan el doloR y estimulan la circulación de la energía pránica en la columna vertebral y el sistema nervioso central. El sudor producido por la alta temperatura que esta práctica genera, elimina los residuos tóxicos fuera del cuerpo físico y lo rescata para convertirlo en un radiante y vigoroso instrumento de la evolución de la conciencia. Bandhas (contracciones musculares) Otro aspecto crucial para recordar, es el uso de bandhas, que son utilizados para redirigir el flujo de prana de los chakras inferiores a los centros más evolucionados y refinados. Las contracciones musculares principales que habitualmente se realizan son: Mula bandha (Perineo), Udiana bandha (abdominal), y Jalandara bandha (Chin). Éstas se ejecutan junto a una respiración depurada y lenta. Si este vínculo entre contracciones musculares, estiramientos, contorsiones y respiración, se consuma en una combinación integral y armoniosa, se produciría el despertar la energía Kundalini, la cual se encuentra enrollada y latente en el segundo chakra. En la mayoría de los casos Kundalini es la causante de la iluminación y del proceso evolutivo en los seres humanos. Los bandhas (sello) suministran ligereza, potencia y bienestar al cuerpo físico. El “Mula Bandha” es la contracción muscular del perineo, que se encuentra localizado entre el coxis y los órganos reproductivos. Se podría decir que el “Mula Bandha” actúa sobre la raíz del sistema nervioso central, empuja a la energía vital y la incentiva a subir. El Uddiyana Bandha consiste en la contracción de los músculos abdominales y de la vejiga. Su función principal se asienta en la absorción de esta misma energía vital y en el reencauzamiento hacia los centros pránicos más altos. El “Jalandhara Bandha”, estriba en la contracción de los músculos de la garganta, y se aplica para comprimir el prana en el centro de la columna vertebral e impedir que pase con mucha fuerza a los centros superiores, situados en la cabeza, para evitar cualquier efecto nocivo. No podemos pasar por alto, en la práctica de las asanas, el manejo de los “Drishtis” (miradas), que ayudan a focalizar la concentración sobre puntos específicos, manteniendo la mente en el momento presente. Además de ser una herramienta para la concentración, mantiene los ojos saludables y fuertes. Hay nueve dristhis: nariz, entrecejo, ombligo, dedos pulgares, manos, pies, frente, costado derecho e izquierdo. Si la mente centra su atención en la inhalación, la exhalación y los drishtis, está en disposición de alcanzar el perfil requerido en Dhyana (meditación). En psicología existe una escuela que considera que al mover los ojos en ciertas direcciones, estos liberan emociones reprimidas y recuerdos. Esto se debe a la conexión del nervio óptico con el centro del cerebro.
Por otro lado, mientras se lleva a cabo la práctica de los “Asanas”, utilizamos un tipo particular de respiración, denominado “Ujay”, que se obtiene con el cierre parcial de la epiglotis, por lo que la respiración puede acariciar suavemente la garganta, produciendo un sonido flexible, similar a un susurro. Tanto el inhalar como el exhalar, deben ser equilibrados y suaves, siendo la inhalación de igual duración que la exhalación. Con el paso del tiempo, el período de inhalación y exhalación se amplificará. Además, este tipo de respiración suave y constante, aumenta el fuego interior que se acumula en el sistema nervioso.
Los Vedas

Existen cuatro Vedas:
Rigveda, Yajurveda, Samaveda y Atharvanaveda. El primero en ser escrito fue el Rigveda (8500 A.C.)
Los Vedas contienen información sobre el movimiento “venyasa” y la respiración que se utiliza en yoga. Es un hecho, que suryanamaskara A y B se describen en los Vedas paso a paso siguiendo el método Vinyasa, al mismo tiempo los beneficios físicos y espirituales son meticulosamente puntualizados. El Aruna Mantra en el Yahurveda establece que el número de Vinyasas, para Suryanamaskara A es de nueve movimientos, por otro lado en el Rigveda cuando se refieren al Maha Suryanamskara B lo prescriben en conjunción con el Mantra Saura. El mantra Saura contiene 17 vocales, demostrando que el número de Vinyasas en suryanamaskara B descrito en el Rigveda es 17, si orientamos la atención a la práctica diaria, nos daremos cuenta que después de tantos miles de años ésta secuencia extraordinaria del Suryanamascara se ha mantenido intacta. Lo que aún no está claro sobre esta serie de asanas es si hay que detener la respiración o no, durante “el perro mirando hacia abajo”.

Patanjali

Hay una leyenda acerca de Patanjali, el creador del “Yoga Sutras”. Se dice que fue una encarnación de Adisesha, una serpiente que era un blindaje o mejor dicho una fuerza de protección alrededor de Vishnu, cuando éste se encontraba en el océano del eterno ser. Un día, Gonica, madre de Patanjali y una yogini muy avanzada, como de costumbre ella estaba ofreciendo sus Mantras Surya (dios del sol) mientras una pequeña serpiente salió de sus manos. De manera lenta y pausada, la serpiente fue atravesando por una metamorfosis mágica hasta que, gradualmente, se convirtió en un hombre, entonces le pidió a Gonica reconocer a Patanjali como su propio hijo. Al dar su consentimiento, Patanjali se materializó por completo y espontáneamente. Esto es tan sólo una leyenda, pero la herencia de Patanjali no queda en este punto, nos transmite que “El yoga va más allá de una mera preparación física para la salud perfecta”. Se podría decir que el Yoga es un método supremo de la vida, que puede llevarnos a un campo inexplorado e inconmensurable de nuestro universo interior. Yogas citta-vritti-nirodha (“Yoga el control de toda modificación mental”). Patanjali.
ASHTANGA YOGA (Las Ocho ramas del yoga) Patanjali, fue el arquitecto de uno de los más sorprendentes e importantes textos de la India: los Yoga Sutras. Divide los Yoga Sutras en 4 secciones o padas, con un total de 196 aforismos.
• Samadhi Pada contiene 51 sutras. Samadhi es el estado de agraciada y sosegada expansión. El escritor, en este capítulo aclara y da detalles específicos sobre lo que es el yoga y el método para alcanzar Samadhis.
• El Sadhana Pada Pada, contiene 55 sutras. El autor establece aquí dos tipos de Yoga: Kriya Yoga (Yoga de acción) y Ashtanga Yoga (Yoga de ocho ramas). Kriya yoga es el yoga de la acción desinteresada y generosa orientada al servicio de la humanidad.
Ashtanga Yoga por, otro lado, consta de ocho prácticas.
1. Yama - (sistema de normas éticas)
- 0. Ahimsa - no violencia
- 0. Satya - Veracidad y honestidad
- 0. Asteya - no robar
- 0. Brahmacharya - celibato
- 0. Aparigraha - no posesividad.
2. Niyama - (Disciplinas personales)
- 0. Saucha - Transparencia [[vinaya comment: I usually think of saucha as purity or
- cleanliness, for example, the shat karma come under saucha].
- 0. Santosh - alegría, satisfacción.
- 0. Tapas - El calor, el calor de la práctica, austeridad.
- 0. Swadhyaya - Estudio sobre uno mismo o estudio del ser.
- 0. Ishwari Pranidhan - perseverancia o entrega total
3. Asana – Posiciones, -“Sthira sukham asanam”-, es decir, una postura constante y confortable, que se torna en una posición inquebrantable del cuerpo que, su vez, está relajado. Ello conduce a la simetría perfecta y a la expansión mental asombrosa.
4. Pranayama – Respiración. Es la expansión y la libertad de la respiración. En algunas traducciones se encuentra la palabra “control” de la respiración, pero si observamos, la respiración ya está siendo controlada y restringida por el ego y las emociones. Con el pranayama se aprende a soltar el aliento como a un pájaro.
5. Pratyahara - Inspección de los Sentidos. Más que un control forzado de los sentidos, es una sensación de abandono, que emerge en forma de deseo incitado por el ego y que aflora luego de una comprensión total y magnánima del dolor. Será el ego quien se confiera a si mismo la autoridad de disfrutar a través de los 5 sentidos. Por otro lado, los sentidos en el momento presente, son una puerta a la iluminación, aunque el error está en el apego que se tiene a una impresión que pertenece al pasado y que se quiere repetir. O sea que, este apego, nos sustrae de los preciosos momentos del ahora para tener ocupada la mente en revivir experiencias que ya acaecieron.
6. Dharana - Concentración en un punto específico o artículo. Es la atención de la mente sobre un objeto. Es mejor si el objeto intriga a la mente o si se siente alguna emoción física impactante hacia este objeto, como por ejemplo algún tipo de devoción que hace temblar el cuerpo, llorar o sudar, entre otros.
7. Dhyana – Meditación. Es el derrumbe total de la psique y de los objetos periféricos. Este desplome aún cuenta con un punto concéntrico donde todos los pensamientos se sosiegan. En síntesis, se alcanza la Meditación cuando estos estados se obtienen de una manera relajada, sin esfuerzo ni tensión.
En la meditación existe un cierto grado de absorción, enfracamiento, entrega, embelesamiento, ensimismamiento y en la concentración hay algunos esfuerzos involucrados. [Vinay comentario: Por lo general, la diferencia entre dharana y dhyana estriba en la diferencia que existe entre verter agua con pocas burbujas e intermitentemente y echar el aceite suave y de manera continua. En este punto, la concentración es totalmente fluida, sin interrupciones. En Dharana la mente fluye hacia un objeto, con otros pensamientos que se intercalan. En Dhyana la mente fluye hacia un objeto sin otros pensamientos.]
8. Samadhi – Unificarse con el objeto de la meditación. En este estado el meditador se funde con el objeto de concentración, la individualización de la conciencia termina y se convierte en conciencia universal y colectiva.
Vibhuti Pada (56 sutras)
Vibhuti significa “poder” o “materialización”. Habla de los “Super poderes” que son alcanzables a través de la práctica de yoga. Aunque son tentadores y milagrosos, estos poderes pueden convertirse en un obstáculo para la realización del ser, por lo cual deben evitarse, y la conciencia sólo tiene que dirigirse hacia el interior de uno mismo y no hacia una dinámica exterior con aspectos conceptuales, los aspectos conceptuales quedan afuera y no existesn racionalizaciones de la conciencia aplicadas a esa dinámica exterior.
Kaivalya Pada (34 sutras) Kaivalya – Aislamiento.
Desde la perspectiva occidental va más allá de una reclusión o incomunicación total. Si prestamos atención a la lectura de este pada podríamos llegar a la conclusión que el retraimiento coincide con lo que los psicólogos llaman “individuación”, que no es lo mismo que individualización. Individuación es un término que describe de lleno la mente equilibrada, un estado de completo desapego y de bienestar en el que el individuo no depende más de factores externos para ser feliz. La persona se vuelve radiante y genuina sin importar en qué situación se encuentra. En los Sutras, Kaivalda Pada está dedicado a la emancipación total, donde todas las elucubraciones mentales, incluyendo las sensaciones del “yo” o ego son desmanteladas por completo. Este es el objetivo principal del Yoga. Y así, este Pada manifiesta, de manera tangible, la autenticidad y veracidad de la trascendencia conceptual.

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